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sábado, 18 de junio de 2011

chao!- Lygia Bojunga

El timbre sono. Rebeca corrio a abrir la puerta.Quedo admirada al ver un ramo tan bonito.
-¡Mamá!-grito-,te llegaron flores-cerró la puerta.
la madre llego corriendo desde la cocina y tomo el ramo.Traia un sobre pegado al papel; la madre saco apresuradamente la tarjeta que estaba adentro; leyo. El telefono replico; la madre dejo todo y fue a contestar.
Rebeca quiso leer la tarjeta. Pero estaba escrita en lengua extranjera,¿era frances?.
Echo una mirada a la firma: Nikos. Recordo una voz extranjera que ultimamente llamaba, buscando a la madre. Despacio, puso la tarjeta en el sobre; con disimulo se acerco al telefono, sin quitarle los ojos a la madre. Fruncio el seño: la madre parecia nerviosa, cortada;pero mucho mas bonita de pronto. Rebeca olvido que queria entender la lengua extranjera que hablaba la madre y se quedo asi: mirando, sintiendo a la madre.
la conversacion telefonica termino.
la madre regreso en seguida a las flores.
-Es bello este ramo, ¿no es cierto, Rebeca?
-si.
-Con este calor es mejor ponerlo de inmediato en agua-salio corriendo hacia la cocina-¿Quieres ayudarme a arreglar el florero?
Rebeca no se movio.
La madre la miro. Tambien se quedo quieta: asi, abrazada al ramo.
Y durante un rato las dos permanecieron mirandose.
Rebeca salio entonces distraida hacia la cocina.
La madre (distraida tambien) agarro un jaron, lo lleno de agua. Y entre las dos arreglaron las flores, lentamente, sin decir nada; sin levantar siquiera los ojos del jarron.

Las dos salieron a hacer compras, la madre y rebeca. Y al regreso la madre dijo:
-¿Por que no vamos a caminar por la playa?
Atravesaron la calle, se quitaron los zapatos, entraron a la arena. Y caminaron por la orilla del mar. Rebeca volteaba todo el tiempo hacia atras mirando el camino que su pie marcaba en la arena. Y la madre solo miraba el mar. La tarde caia. Casi nadie quedaba en la playa.
En un momento, la madre la invito:
-¿Descansamos un poco?
Se sentaron. En seguida Rebeca comenzo a construir un castillo.
Y la madre miraba el mar. Lo miraba. Hasta que al fin dijo:
-Rebeca, me voy a separar de papá; ya no es posible que sigamos viviendo juntos.
Rebeca dejo el castillo; miro asustada a la madre.
-Este ultimo año todo se daño entre  papá y yo. Se que a el siempre lo apasiono la musica, asi lo conoci. ¡pero desde que Donatelo nacio, el solo vive para su violin! No hace sino tocar, estudiar, componer, ensayar, me dejo demasiado sola- toco la mano de Rebeca. Pero la mano de Rebeca huyo.
-¿Como sola? ¿y yo? ¿y Donatelo? Siempre estamos juntos, ¿no es cierto?, los tres. Y cuando papá no esta con la orquesta, tambien esta en la casa. ¿ ves ?, los cuatro, ¿porque sola?
-Es que.., no se como explicartelo, pero... ay, Rebeca, ¡estoy tan confusa!-apreto la boca y se quedo mirando hacia el mar.
Rebeca esperaba. Esperaba.
De repente la madre se arrodillo, tomo las dos manos de Rebaca y comenzo a decir:
-Me enamore de otro hombre, Rebeca, ¡siento por el algo que nunca, nunca habia sentido antes! Cuando conoci a tu padre, cada dia me gustaba un poco mas, me fui acostumbrando a el, haciendome su amiga, queriendolo. Con calma construimos un amor agradable, y fui feliz durante varios años. Incluso cuando le reclamaba que a el le gustara mas la musica que yo misma, asi era feliz...
-¡Papá te adora! Tu no puedes...
-...aun cuando el dinero escaseaba eramos felices...
-¡El te quiere! El te quiere demasiado.
-...pero durante este ultimo año siempre estamos discutiendo, peleamos a toda hora.
-¿Porque?
-No lo se; es decir, si lo se; lo se mas o menos, esas cosa nunca se entienden bien, pero se que me siento sola...vacia...vacia de amor. Amor de esos....de un hombre. Y por supuesto no tiene nada que ver con el amor que siento por ti. Y por Donatelo ni se diga
-Ni se diga, ¿porque?, ¿quieres mas a donatelo que  a mi?
-¡no, no Rebeca! comprende, es que, el es tan pequeño todavia, y tu ya eres una jovencita: por eso es un amor del mismo tamaño pero un popco diferente el que yo siento por ustedes dos. Pero esto no tiene que ver con...ay, Rebeca ¿como te lo explico? ¿como te explico la pasion que senti po ese hombre desde la primera vez que lo vi?
-Ay, me haces daño en la mano.
-Si el me dice, ven a encontrarte conmigo, aun sin querer, yo voy; si el dice que me quiere abrazar, aun si creo que no debo, lo dejo; todo lo que hago durante el dia, cuidar de ustedes, de la casa, de todo, lo hago como si estuviera dormida: siempre soñando con el; y la noche la paso despierta, pensando, pensando en el.
-Ay no.
-El dice me gusta tu cabello suelto; yo digo que asi es como a mi no me gusta, y es solo que el lo diga para que yo me suelte el cabello; el dice que a las cinco me llama por telefono, yo digo ¡NO!, no contesto, y mucho antes de las cinco estoy al lado del telefono esperando: basta con acercarme a el para que me ponga a sudar, y cada vez que estoy lejos solo quiero estar cerca, ¡Rebeca! ¡Rebeca!, perdi el control sobre mi misma, ¿que fue lo que me sucedio, Rebeca?, el me dijo que regresara a su tierra y que me llevara con el, en seguida le dije ¡no ire! sabiendo aqui dentro, que sin querer, sin poder, sin deber, basta con que el me lleve y yo me voy- puso las palmas de las manos de Rebeca hacia arriba y enterro en ellas su cara.
Se quedaron asi.
-¿Asi es el amor?-termino por preguntar Rebeca. la madre levanto un poco los hombros. otra vez se quedarin quietas
-¿como es...como es que se llama ese tipo?
-Nikos
-Que nombre tan extraño
-Es griego
-¿Griego? ¿ y tu entiendes cuando el habla?
-Conversamos en frances.
Rebeca miraba el castillo desecho. Al cabo de un rato suspiro:
-¡Y encima de todo,eso!, con tantos hombres como hay en el Brasil.

La madre tiro la puerta del cuarto y corrio hacia la sala.
Ya era tarde en la noche, pero Rebeca estaba despierta. Escucho a la madre sollozando. Se levanto; miro a Donatelo: dormia. Corrio a la sala. La madre estaba echada en el sofa.
-¡¿Que paso?!
La madre, tapo su llanto con la almohada; su cuerpo se sacudia.
-¡Mama, que paso, que paso!
La sala estaba oscura. Pero el padre abrio la puerta del cuarto y llego luz desde dentro. Rebeca se escurrio hasta el suelo y quedo medio escondida detras del sofa. El padre se acerco y hablo con una voz de rabia, de pena, una voz que Rebeca nunca le habia oido:
-¿por que lloras? El que tiene que llorar soy yo y no tu. Yo no soy el  que esta abandonando a mi familia, eres tu; yo no soy el que estoy dejando a mis hijos por ahi: ¡eres tu!
La madre se quito la almohada de la cara; su voz salio mitad sollozo, mitad palabras:
-Tu no quieres entender: yo no estoy dejando a Rebeca y a Donatelo, un dia regresare a buscarlos a los dos.
-Tu te vas con ese extranjero a vivir al otro lado del mundo...
-¡Te juro que regreso!
-...pero el extranjero no quiere a los niños, solo los quieres tu
- Yo se que termino por convencerlo
-Y si un dia lo convences entonces vienes a buscar a Rebeca y a Donatelo, ¿no es cierto? ¡que belleza!
-¿Y que puedo hacer? El no quiere que me lleve a los niños por ahora
-¡¡EL NO QUIERE!! Entonces el es un dios que bajo del Olimpo y es quien dice lo que quiere y no quiere que tu hagas.
Rebeca fruncio el ceño ¿es un dios que bajo de donde? Entonces papa grito:
-PUES YO TAMPOCO QUIERO, ¿sabes? Yo no quiero lo que tu quieres, Y vas a tener que escoger: o te quedas o te llevas a los niños ahora.
-Pero yo no...
-Si no te los llevas ahora no te los dejo llevar nunca. Abandono del hogar, de la familia, de todo: la ley esta de mi lado. Entonces escoge: o el o los niños.

Rebeca se bajo del autobus, compro un helado de chocolate y lo fue comiendo por la calle. Se detuvo frente al bar de la esquina: ey, ¿ese no era el padre, sentado alla en el fondo? Miro bien: si, era el; entro.
-Hola, papá.
El padre levanto la cara de la copa y miro a Rebeca como si tuviera que reconocer quen era ella.
-ayyyyyyyyy, hijita, ¿que estas haciendo por aqui?
-yo nada ¿ y tu?
-Yo nada
El helado salpico el pantalon del padre. El padre miro con tristeza la salpicadura, despues hablo:
-Sientate-pero luego se arrepintio-quiero decir, no te sientes, este no es lugar para niños.
Pero Rebeca ya se habia sentado, el mesero del bar ya le habia traido otra copa llena para que el padre bebiera. El padre bebio, mientras Rebeca terminaba su helado, se comia el cono, se lamia cada dedo, se limpiaba en la falda y suspiraba con lastima por el helado que se habia acabado. El padre tambien suspiro:
-tu  mama ya no me quiere
Rebeca miro la mesa: llena de copas vacias, ¿el padre se habria tomado todo eso?
-yo la quiero tanto Y ahora que me va a dejar creo que la quiero mas todavia.
Rebeca miro al padre; le parecio que tenia lo ojos vidriosos.
-Dudo que ese gringo la quiera tanto como yo. Ni la mitad, apuesto, Ni la mitad de la mitad...-olvido la otra mitad; se quedo mirando a Rebeca.
-¿Porque me miras asi, papa? Parece que nunca me hubieras visto
-Como te pareces a ella. En todo. La boca, el pelo, la manera de mirar. Y ahora que te veo; tu nariz tambien es igualita a la de ella, hasta tienes pecas en la punta, que graciosa, hasta ahora no me habia dado cuenta-se agacho mas en la mesa para mirar la nariz de Rebeca, tumbo una copa de paso, se desanimo.
Rebeca tambien se inclino:
-le voy a decir a mamá que no se vaya. Le voy a decir tan fuerte que ella no se ira, vas a ver.
El padre cerro los ojos
-Quisiera que ya el tiempo hubiese pasado y que me hubiese olvidado de ella.
-Le voy a pedir que no se vaya.Dejame eso a mi, papá
-Me gustaria que tu y Donatelo ya fuesen grandes.¿Que voy a hacer con ustedes? ¡Dime, dime! Yo no soy habil con los niños
-Yo le voy a pedir.
-¿Yo que hago con ustedes dos, Rebeca?
-Dejame eso a mi, papá.Te prometo que no dejo que mamá nos diga chao.
-¿lo prometes?
-lo prometo. Y ahora deja de beber ¿Esta bien?
-Esta bien

Rebeca fingio que no habia visto la maleta de la madre abierta sobre la cama, casi lista para ser cerrada.
Regreso al cuarto
Se sento
Fingio que estaba dibujando un barco. Fingio que ni siquiera escuchaba a la madre despidiendose del padre, ni al padre impidiendo que la madre acaba de hablar, saliendo, furioso, golpeando la puerta.
Garrapateo sobre el papel con fuerza, el lapiz para aca y para alla cada vez con mas fuerza. La punta se quebro. Escucho a mamá en la sala; despues en el baño.
Corrio en la puenta de los pies para espiar. La maleta.Estaba cerrada.En el sueño.Lista para salir. Regreso corriendo al cuarto, se sento de nuevo, agarro el lapiz, le saco punta de prisa, el corazon hacia un tactac horrible;sigui garrapateando.
Detuvo el lapiz; escucho a la madre que marcaba el telefono y llamaba un taxi explicando que iba para el aeropuerto. Por el rabiño del ojo vio a la madre entarar al cuarto,sentarse en la cama de Donatelo, mirar como dormia.
Vio a la madre alisando el cabello de Donatelo; tocandolo con suavidad, una mano que iba y que venia, muy suave, iba y venia.Vio todo con el rabillo del ojo y garabateo fuerte, mas fuete,pero, ay, la punta se quebro otra vez..
La madre dejo de acariciar la cabeza de Donatelo y se quedo quieta.
Rebeca se quedo igual a la madre, sin voltearse, sin hablar, sin preguntar.
El tiempo paso.
Hasta que de repente la bocina del taxi sono alla fuera y la madre se levanto de un brinco asustada. Rebeca tambien. Y se volteo. Al mismo tiempo que la madre se volteaba . Y las dos se miraron con miedo y la madre corrio ny le dio a Rebeca un abrazo muy fuerte,lento, muy apretado,Rebeca cerro los ojos:que forma tan fuerte de doler ese abrazo.
La madre solto a Rebeca, corrio hacia la puerta. Pero Rebeca ya estaba tras ella, y empujo la maleta:
-¡mama, no te vayas!¡ya te lo peditanto que no te lo iba a pedir mas, pero te vas air de todas maneras y tengo que pedirtelo de nuevo, no te vayas, no te vayas!
La madre susurro de prisa:
-por favor Rebeca, entiendeme, perdoname, entiendeme, tengo que irme, es mas fuerte que todo.Pero ya te lo rpometo que regreso.
-Dile que no, tu no te vas.
La madre agarro la maleta.Rebeca no la solto.
La madre jalo la maleta. Rebeca tambien la jalo.
La madre la jalo mas fuerte.Rebecaa permanecio aferrada a la maleta.
La bocina del taxi sono otra vez. Las dos se miraron. Los ojos de la madre pedian porfavor. Los ojos de Rebeca tambien: porfavor.
Los labios de la madre estaban apretados, tenia el ceño fruncido.Ya no quiso mirar a Rebeca a los ojos y jalo la maleta con todas sus fuerzas queriendo arrancarla de las manos de Rebeca.
Pero Rebeca no solto la maleta; fue arrastrada por el empujon.
La bocina del taxi de nuevo y mas larga esta vez.
La madre solto la maleta, cerro los ojos, se apreto la frente con la mano como si estuviera mareada o como si tuviera un dolor de cabeza muy fuerte.
Rebeca aprovecho para agarrarse a la maleta de manera que al levantarla la madre tuviera tambien que levantarla a ella.
Y otra vez la bocina sono.
La madre abrio los ojos (parecia que el mareo hubiese pasado), y dijo:
-¡Chao!- y salio corriendo.

1 comentario:

  1. :) muy lindo, pero Chao de Lygia Bojunga no tiene tres cuentos más?

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